¿Qué es la carne de pasto? Entrevista a Mónica Fernández de DeYerba.

En unos stories de mi Instagram recogí todas las preguntas que me hicieron mis seguidores sobre la carne de pasto.

Soy consumidora desde hace años de este tipo de carne de animales criados de un modo diferente al que lo hace la industria actual.

Consideré que era necesario despejar tantas dudas y entender por qué la carne de pasto tiene numerosas ventajas frente a otros tipos de producción, no solo a nivel nutricional, sino también a nivel medioambiental.

Contacté con Mónica, la coordinadora de la Plataforma de Yerba (www.lacarnedepasto.com) y le trasladé todas vuestras dudas mediante esta entrevista que hoy os presento.

Espero que os sea útil la información que comparte con todos vosotros y, os pido, como favor personal, que la compartáis para que más gente conozca este modelo de producción sostenible y saludable con nosotros y el planeta.

Gracias.

Primero de todo, Mónica, gracias por la entrevista. Sé que no es fácil sacar tiempo con los diferentes proyectos que tienes en marcha, entre ellos, DeYerba. Cuéntanos, ¿qué es DeYerba y cómo nace?



¡Hola Marina! Es un placer hacer esta entrevista contigo y muchísimas gracias por la oportunidad que nos das de compartir nuestro proyecto con tus seguidores.

En pocas palabras, DeYerba es una plataforma online (para que nos entendamos, una página web) cuyo propósito es conseguir que haya un cambio en la forma en la que se practica la ganadería en España principalmente, aunque si la información que compartimos se usa en
otros países de habla hispana o en cualquier otro lugar, por supuesto estamos encantados porque el problema de la ganadería industrial es un problema global.

Para que cambie la manera de producir carne es necesario que los productores que adoptan estos nuevos sistemas productivos la puedan comercializar. Esto es todo un tema aparte, pero en resumen, nosotros contribuimos a la comercialización de sus productos facilitando el contacto entre los ganaderos que producen carne de pasto en concordancia con nuestros principios productivos y los consumidores que buscan este tipo de producto. Pero en realidad DeYerba no comercializa la carne.


¿Y cuáles son esos principios productivos de los que hablas?


Nosotros hemos resumido los principios productivos que deben seguir los productores inscritos en nuestra red en lo que hemos llamado el “Compromiso DeYerba”. Este compromiso se basa en una corriente (la corriente grassfed) surgida ya hace alrededor de una década en países de habla anglosajona (Estados Unidos, Inglaterra y Australia, principalmente), y que consiste en regresar a un modelo ganadero donde todos los impactos del ganado en los ecosistemas y en la salud de las personas sean positivos, al mismo tiempo que respetamos la naturaleza de cada animal, dándole todo lo que necesita para vivir de acuerdo con sus necesidades. Esto incluye una alimentación acorde con su fisiología y espacio al aire libre para que pueda seguir sus instintos y, en definitiva, vivir feliz. A esto es a lo que nosotros llamamos “carne de pasto”.

Obviamente es un camino muy largo y no eliminaremos todos los impactos negativos de la ganadería de golpe (como los transportes o los plásticos, por ejemplo), pero creemos que este es el camino. El objetivo es muy ambicioso pero, de hecho, todo gira en torno a la misma idea: adaptarnos a cómo funciona la naturaleza, en lugar de pretender saltarnos las leyes o patrones que la rigen. La historia nos ha demostrado en numerosas ocasiones que cuando buscamos “atajos” mediante el uso de sustancias químicas, maquinaria pesada, el confinamiento de los animales, dietas antinaturales, etc., se desencadenan consecuencias imprevistas y negativas.

El objetivo es muy ambicioso pero, de hecho, todo gira en torno a la misma idea: adaptarnos a cómo funciona la naturaleza, en lugar de pretender saltarnos las leyes o patrones que la rigen.

Un ejemplo que todo el mundo recordará es el de las vacas locas, una enfermedad que se originó por alimentar de forma antinatural a los animales, aunque hay muchos otros como el agotamiento del suelo fértil, el cambio climático, los daños para la salud producidos por el DDT o el glifosato, o la amenaza de las bacterias resistentes a los antibióticos.

El compromismo de «De Yerba»

La idea es que cuando nos adaptamos al funcionamiento de la naturaleza en nuestros métodos productivos, la producción ganadera es beneficiosa para todos: medioambiente salud y bienestar animal. Por eso nuestro lema es “Otra ganadería es posible: buena para ti, buena para los animales, buena para el medioambiente”.

Y ojo, esto no significa volver al pasado ni mucho menos. Significa aprovechar todo lo que sabemos ahora y toda la tecnología de la que disponemos para gestionar de la manera más adecuada los recursos. En ese sentido, pensamos que la carne de pasto es una verdadera revolución, un paso adelante en la forma en la que el ser humano se relaciona con el ecosistema.

Explica un poco más qué significa adaptarse a la naturaleza en la producción de carne.


Algunos de esos patrones naturales a los que me refería y que tenemos que intentar seguir son los siguientes:

  • 1) El suelo debe estar cubierto (nunca verás en la naturaleza un suelo desnudo como el de un campo arado, a no ser que estés en un desierto). El suelo descubierto se empobrece gradualmente hasta quedar yermo.
  • 2) Existen animales en todos los ecosistemas, que cumplen funciones ecológicas vitales (como el reciclaje de la materia orgánica y el abonado).
  • 3) Los animales nunca permanecen mucho tiempo en el mismo sitio, porque el alimento se agota y van buscando más. Así, el impacto que producen en los terrenos es intenso pero breve, con largos periodos de descanso.
  • 4) Los herbívoros se concentran en rebaños muy numerosos y compactos para protegerse de los depredadores.
Los pollos de Planeses disfrutando de hierba fresca e insectos todo el año.



Cuando hacemos una gestión ganadera que respeta estas leyes, estamos produciendo carne de pasto. Me explico.

Como es necesario minimizar el uso de la labranza (que consiste en remover la tierra y matar toda su cubierta vegetal, para sembrar cereales y leguminosas), y como los herbívoros no necesitan comer ningún tipo de cereal ni leguminosas, los eliminamos por completo de su dieta. Por eso en la plataforma DeYerba todos los rumiantes (vacas, ovejas y cabras) cuya carne se comercializa han crecido y engordado hasta el último día consumiendo exclusivamente pasto y forrajes. A eso lo llamamos carne 100% de pasto. También nos aseguramos de que se mueven con frecuencia y en grupos compactos, lo que beneficia enormemente al suelo.

En el caso de las aves y los cerdos, no podemos eliminar por completo el cereal o las leguminosas porque estos animales no pueden digerir la celulosa como lo hace un rumiante, y por lo tanto no pueden vivir comiendo solo pasto.

Es muy importante que los lectores entiendan que las aves “de pasto” o “pastoreadas” no viven exclusivamente de pasto como hacen los rumiantes, sino que el pasto es un suplemento a una dieta de granos y leguminosas, así como los insectos que encuentran en los campos. ¡Las aves no son herbívoras y de hecho les encanta comer también su ración de “carne”!

En el caso de estos animales, una alimentación “a pasto” significa que nos aseguramos de que siempre que sea posible por climatología, tengan hierba fresca a su disposición. Así su carne es mucho más nutritiva. Además, nos aseguramos de que su impacto sobre el terreno (escarbar con las patas o el hocico, excrementos, etc.) sea positivo moviéndolos cada pocos días de lugar, y dejando que el pasto se recupere antes de que regresen.

¡Las aves no son herbívoras y de hecho les encanta comer también su ración de “carne”!

Lo bonito de todo esto es que cuando gestionamos así el ganado, obtenemos alimentos de muchísima más calidad nutricional y mucho más saludables, el impacto sobre los ecosistemas es positivo y los animales viven felizmente.

¡Todo el mundo gana!


¿Cómo nace la plataforma?

El germen de la plataforma surge en 2014, cuando Quique Pastor, un ganadero de Madrid, me propone montar “algo” que sirviera para impulsar la producción y el consumo de carne de pasto. Yo estaba recién llegada de Estados Unidos, donde me había familiarizado con el concepto y había comenzado a divulgar sobre el tema en mi blog personal www.blogdisidente.com.

Así es como me conoce Quique, que por pura observación ya andaba pensando que tenía que haber mejores formas de alimentar a su ganado vacuno, sin utilizar cereales, leguminosas ni piensos. Encontró lo que ya intuía en la producción de carne 100% de pasto. Después fuimos poco a poco dándole forma al proyecto, que finalmente vio la luz en febrero de 2016.

Hay algo que la gente me pregunta mucho: ¿qué diferencias hay entre la carne de pasto y la ecológica?


La verdad es que el tema de las denominaciones y los sellos es complejo y a veces añade confusión. De hecho, en España no existe todavía una definición “oficial” de lo que es la carne de pasto, y nosotros la hemos definido según nuestros propios criterios, que expresamos en nuestro “Compromiso DeYerba”. Con el tiempo, es posible que se desarrolle algún sello certificador de carne de pasto, pero en estos momentos en España no existe (en algunos países como Inglaterra o Estados Unidos, sí).

Respecto a la denominación de “ecológico”, recordemos que se refiere a una certificación oficial con su normativa y sus inspecciones a la que cada productor se adhiere de forma voluntaria, y por lo tanto es posible realizar prácticas equivalentes a las ecológicas y no estar certificado.

La certificación ecológica, además de evitar toda clase de agroquímicos y fertilizantes de síntesis, promueve la vida de los animales en el exterior y el acceso a la hierba, pero no pone exigencias estrictas respecto a evitar por completo cereales y legumbres en los rumiantes o respecto a mover con mucha frecuencia a las aves y cerdos para que no degraden el suelo.

Para nosotros la certificación ecológica establece unos mínimos muy positivos y es un avance en la dirección correcta, y de hecho la mayoría de los productores de nuestra red están certificados en ecológico, pero desde DeYerba queremos dar un paso más allá con el énfasis absoluto en minimizar la labranza, eliminando los cereales y legumbres en los rumiantes y cuidando el suelo con las rotaciones frecuentes de todos los animales. Por eso en nuestro compromiso de producción, nosotros partimos de la normativa ecológica como base, y después añadimos cosas.

Es importante decir que en DeYerba tenemos una categoría de productores que están “en transición”, lo que significa que todavía no cumplen al 100% los requisitos de nuestro compromiso DeYerba. Estamos convencidos de que en un momento como este, en el que hay tan pocos productores de carne de pasto, avanzaremos mucho más rápido dándoles la oportunidad de comenzar su actividad mientras terminan de resolver los pocos temas pendientes que puedan tener en su gestión, que siempre comunican a los usuarios en la información que se incluye en su perfil. Somos totalmente transparentes al respecto, de manera que los usuarios eligen el tipo de productor al que quieren comprar y pueden guiarse por un sencillo sistema de iconos.

Comer bien requiere conocer un poco los métodos de producción para no tener que basarnos exclusivamente en un sello o una denominación, es el precio que tenemos que pagar todos los consumidores que queremos tener un impacto positivo con nuestras compras, ya sea en el medioambiente o en lo que sea. Desde DeYerba intentamos facilitar ese aprendizaje a través de los contenidos de la web, de las redes sociales y desde luego a través de las visitas a las granjas. Todos los productores de la plataforma se comprometen a abrir sus puertas y a estar en contacto directo con sus clientes.

Comer bien requiere conocer un poco los métodos de producción para no tener que basarnos exclusivamente en un sello o una denominación

Y a efectos de contenido nutricional, ¿cuáles son las diferencias entre la carne de pasto, la convencional y la ecológica?


Lo primero que habría que decir aquí es que no hay suficientes estudios como para comparar el contenido nutricional de la carne ecológica y con el de la carne de pasto. Sin embargo, lo que sí existen son bastantes estudios que comparan las propiedades nutricionales de la carne convencional con la carne de pasto, incluso varios realizados en España con carne de los productores de DeYerba.

Lo más importante es entender que la cantidad de nutrientes (vitaminas, minerales, etc.) que hay en la carne viene directamente determinada por la dieta de los animales. Cuanto más variada sea esa dieta más nutritiva será esa carne. Es como aquello de “eres lo que comes”… si lo que comes tiene muchos nutrientes, esos nutrientes se incorporan a tus tejidos, tu cuerpo los almacena.

La cantidad de nutrientes (vitaminas, minerales, etc.) que hay en la carne viene directamente determinada por la dieta de los animales.

El perfil nutricional del pasto fresco es distinto del perfil nutricional de los cereales y las leguminosas. El pasto tiene más betacarotenos, más vitaminas, más ácidos grasos omega 3, y menos omega 6. Por eso la carne de pasto contiene más betacarotenos, más vitamina E, B1 y B2, más minerales como calcio, magnesio y potasio, y un perfil graso con una proporción omega 6/omega 3 más saludable.

La carne de pasto es más rica en omega 3 que la convencional

Por otro lado, los animales que viven en el exterior se mueven con frecuencia y por lo tanto están más “en forma”: la carne de pasto tiene menos grasa que la carne convencional.

Y muy importante: en el caso de los rumiantes, su aparato digestivo funciona mucho mejor cuando comen poco o nada de cereal, y como resultado cambia drásticamente el perfil graso de la carne. Mucha gente lo desconoce, pero gran parte de la grasa de la carne de rumiantes proviene de los ácidos grasos que producen los microorganismos que viven en su aparato digestivo. Por lo tanto, si la dieta no es correcta, se desequilibra esa flora intestinal y por lo tanto el perfil graso cambia.

Esto lo analizó en mucho detalle uno de nuestros productores, Finca Paredones. Un equipo de investigadores de la Universidad Autónoma tomó muestras de carne de este productor y de carne convencional y comparó el perfil graso. Encontraron que, además de una proporción omega 6/ omega 3 más saludable, la carne de vacuno 100% de pasto tiene más ácidos grasos de los que no elevan el colesterol, así como unas sustancias que previenen el cáncer (ácido vaccénico, precursor del ácido linoleico conjugado).

La carne de pasto es rica en ácido vaccénico, precursos del ácido linoleico conjugado.

Y a nivel de sostenibilidad y medio ambiente, ¿existen también diferencias?


De nuevo comparar la carne ecológica con la carne de pasto es complicado porque en ciertos aspectos se solapan. Sin duda la carne ecológica es mucho mejor para el medio ambiente que la carne convencional porque no permite el uso de pesticidas ni fertilizantes químicos, que tienen efectos muy negativos en los ecosistemas. En ganadería ecológica tampoco se permiten las macroinstalaciones donde se acumulan purines que contaminan aire y acuíferos, y los animales pasan buena parte del tiempo en el exterior.

Donde creemos que la carne de pasto mejora (por lo general y sin desmerecer el trabajo de nadie) a la carne ecológica es en el uso y gestión del pastoreo.

Ya hay varios estudios científicos que han demostrado que cuando los animales se rotan adecuadamente por las praderas, el efecto neto es una captura de carbono en el suelo, y no al contrario como ocurre cuando el pastoreo no se gestiona bien y especialmente cuando se labra el suelo para cultivar cereales y leguminosas. Por eso para nosotros carne de pasto y pastoreo bien gestionado van de la mano y son lo que garantiza que el consumo de carne de pasto tenga un efecto neto positivo sobre el cambio climático. ¡Comiendo más carne de pasto combates más el cambio climático que no comiendo carne! (de broma siempre decimos que en lugar de los lunes sin carne hay que proponer los lunes a domingo sin carne industrial y con carne de pasto, jeje).



Estamos muy preocupados por el impacto de la ganadería: macrogranjas, emisiones de Co2, resistencia a antibióticos… ¿Podría ser el pasto una solución a todos estos problemas? ¿Sería viable alimentar a la población exclusivamente mediante ganadería de pasto?


Por supuesto que lo es y por supuesto que es viable. Lo que no es viable es seguir alimentando a la población con un sistema productivo que agota los recursos, ¡incluyendo la fertilidad del suelo!


¿Cómo produciremos comida en el futuro cercano si se estima que en 60 años no habrá materia orgánica en el suelo se seguir con las actuales prácticas agrícolas?

El pastoreo bien gestionado revierte la desertización de los suelos.


La labranza, que es en lo que se basa todo el sistema alimentario actual, tanto en la producción de vegetales como de carne, agota la fertilidad del suelo si no se realiza con sumo cuidado, coberturas, abonos orgánicos, siembras directas, periodos de descanso…

Además, la ganadería a pasto puede utilizar tierras que no son practicables por la maquinaria agrícola, tierras de montaña, de gran pendiente o climatología adversa.


Respecto al tema de los antibióticos, cuando los animales pastorean y están al aire libre, apenas enferman. Con una ganadería sobre pastos como método productivo mayoritario no habría ningún problema de resistencia a antibióticos asociada al sector.

Hay una corriente anti-carne que ha cogido fuerza en los últimos años y
que se escuda bajo algunos estudios que sugieren que la carne roja es
cancerígena. ¿Qué hay de cierto o no en esas afirmaciones?


Solo te puedo dar mi opinión personal sobre este asunto, ya que no soy profesional de la salud.

En primer lugar, la OMS calificó de cancerígenos los procesados de carne, y creo que en gran medida esto esta justificado y se debe a los aditivos que llevan esos productos, no a la carne roja en sí. También calificó la carne roja como un “probable cancerígeno”, es decir, no fue una afirmación en firme, digamos, sino una sospecha.

Además, no hay estudios sobre el riesgo de padecer enfermedades, incluyendo cáncer, en relación al consumo de carne que tengan en cuenta la manera de producirla, y esto hace que las conclusiones que se sacan sean poco aplicables a la carne de pasto.



No podemos extrapolar los resultados de un estudio que utiliza carne industrial a la carne de pasto porque como ya hemos visto antes el perfil graso y nutricional es muy distinto y además la carne convencional puede tener residuos de sustancias químicas que no están presentes en la carne de pasto. Es como comparar peras con manzanas.



Por último, he leído la opinión de muchos profesionales de la salud que aseguran que los estudios que han sacado estas conclusiones, que correlacionan el consumo de carne roja con el cáncer, tienen fallos importantes. Os recomiendo por ejemplo este artículo de Chris Kresser
y las referencias que él menciona.


La medicina es una ciencia muy compleja y hemos sido testigos de muchos cambios de opinión a lo largo de las últimas décadas. Desde casi prohibirnos los huevos a “dejarnos” comer uno al día. Desde demonizar a la mantequilla hasta comprobar que la margarina tiene grasas trans y es mucho más perjudicial. Desde mi humilde punto de vista, lo más seguro es evitar los alimentos nuevos, los procesados, e intentar comer más como comían nuestros abuelos.

¿Crees que los embutidos de pasto merecen estar en otra categoría
respecto a los embutidos ultraprocesados de los supermercados?


Los embutidos son una forma tradicional de alargar la vida útil de un producto perecedero como es la carne. Una estrategia de supervivencia cuando no había neveras y que se ha utilizado durante siglos sin usar nada más que carne, grasa, especias y procesos de curación. Si los embutidos están hechos con materias primas de calidad como es la carne de pasto y curados de forma natural utilizando solamente especias naturales y sal, creo que sí deben estar en una categoría totalmente distinta a la de los embutidos “normales” del súper, que no solo están hechos con carne de procedencia industrial en la mayoría de los casos, sino que por lo general contienen muchos aditivos.


Tenemos un miedo tremendo a las grasas saturadas. Cuando se habla de ellas siempre hay polémica. ¿Existen diferencias entre una grasa
saturada de un animal de pasto y un animal de cría convencional?


Antes mencioné que el perfil graso de la carne de pasto cambia sustancialmente, y esto incluye las grasas saturadas. En el caso de la carne de vacuno 100% de pasto de Finca Paredones, los investigadores encontraron que la carne 100% de pasto tenía menos ácido palmítico y más ácido esteárico (ambos son ácidos grasos saturados), algo que ya se había visto en otros estudios anteriores.

Cantidad de ácido esteárico en carne convencional y de pasto de la Finca Paredones.


Según Marcos Vázquez de Fitness Revolucionario, que en estos temas para mí es una de las referencias fundamentales y la principal en el mundo hispanohablante, el ácido esteárico podría tener un efecto anticancerígeno y no eleva el colesterol.

El ácido palmítico por el contrario sí puede elevar el colesterol y tener efectos inflamatorios en el cuerpo. Os recomiendo leer el artículo completo de donde he sacado esta información si os preocupa el
tema de la grasa saturada
(una pista: parece que tampoco es tan perjudicial como la pintaban).


Hace unos días en Instagram hablé de la carne roja y varias personas me preguntaron lo mismo: ¿cuántas veces se puede consumir por semana? ¿Tenemos algún dato sobre recomendaciones consumo de carne roja de pasto semanalmente?


Pues la verdad Marina, siendo totalmente sincera, no creo que nadie tenga la respuesta a esta pregunta (aunque habrá quien diga que sí). Lo primero es que la comida no es un medicamento que venga con dosis recomendadas. ¡Estamos hablando de comida nutritiva y saludable!


Además, dependerá mucho de la persona. No es lo mismo un adolescente, que una mujer embarazada o un anciano, como tampoco lo es una persona sedentaria y un atleta.

Por otro lado, creo que es importante darse cuenta de que las dietas de las personas deberían ir acorde con el lugar en el que viven, no existe una dieta universal ni una cantidad de carne que hay que comer en todas partes. Hay zonas de España donde las vacas pueden criarse fácilmente y lugares donde no. Depende de tu entorno. Piensa en qué tipo y cuánta carne comían tus abuelos y andarás cerca de lo que deberías comer tú.

Sé que has estado en Menorca participando en una masterclass con Joel Salatin y Darren D. Doherty. Además, eres la traductora de uno de los libros de Salatin, “Esto no es normal”. ¿Nos harías un breve resumen de esos tres días de masterclass?



Uf, ¡pues no sé cómo de larga quieres que sea esta respuesta! ¡Jaja!
Bueno, quizá la idea más importante que creo que hay que sacar de un evento como el que disfrutamos en Menorca sea que la profesión de ganadero (o de productor de alimentos en general) es una profesión tremendamente demandante en muchos aspectos. Hay que saber sobre muchísimos temas y en profundidad. Te enfrentas a dificultades enormes desde la climatología hasta la fiera competencia del mercado. Y por el contrario, parece que en nuestra sociedad se promueve la idea contraria: solo los más tontos se quedan en el pueblo, y los más listos estudian carreras de medicina, derecho o arquitectura y se van a la ciudad.

Parece que en nuestra sociedad se promueve la idea contraria: solo los más tontos se quedan en el pueblo, y los más listos estudian carreras de medicina, derecho o arquitectura y se van a la ciudad.



Pues bien, Joel Salatin y Darren Doherty nos dicen lo contrario, nuestra sociedad necesita más granjeros y buenos granjeros para que podamos afrontar los grandes retos del cambio climático y el agotamiento de los recursos, incluido el suelo fértil.

Al final resulta que los granjeros y granjeras son los que tienen la llave de la supervivencia de la humanidad.

Y no es para menos, producen el único bien sin el cuál no podemos sobrevivir: la comida. No lo olvidemos.


¿Qué objetivos tenéis en DeYerba a medio-largo plazo? ¿Habrá nuevas incorporaciones a la plataforma?


Pues tenemos el mismo objetivo de siempre, que cada vez haya más ganaderos y ganaderas que se decidan a producir carne de pasto, y cada vez más consumidores y consumidoras que sepan lo que es la carne de pasto y quieran comprarla.

Respecto a las nuevas incorporaciones sí, por supuesto, ahora en septiembre tenemos un nuevo productor de vacuno (tendréis que seguirnos en redes sociales o a través de nuestro boletín para enteraros de más detalles), y esperamos seguir añadiendo más hasta que como mínimo todo el mundo tenga acceso a carne de pasto en el entorno local, que es nuestro fin último. No tiene ningún sentido transportar carne por todo el país y somos muy conscientes de ello, pero hay que empezar por algún sitio.

Para terminar, Mónica, me gustaría que nos recomendaras algún libro o recurso para aprender más sobre el tema. Estoy segura de que, después de leer esta entrevista, más de uno se está replanteando su alimentación.


Pues libros en castellano no hay demasiados todavía, pero recomiendo la editorial Diente de León que ya publicó el libro de Joel Salatin que mencionabas, Esto no es normal, y que va a seguir publicando libros súper interesantes.

Para las personas con dudas sobre si comer carne es perjudicial para la salud, o que estén pensando adoptar una dieta vegetariana, les recomiendo El mito vegetariano de Lierre Keith y ¿Quiero ser vegetariano? de la doctora Natasha Campbell-McBride.

Para quien lea inglés, le recomiendo leer Cows save the planet de Judith Schwartz, un libro que analiza muy bien todo el tema del impacto de la ganadería de vacuno en el medio ambiente.

Todos los libros de Joel Salatin son excepcionales (y lecturas entretenidas), pero excepto el mencionado antes, están solo en inglés.
Y por último, para temas de nutrición a mí me encanta la Fundación Weston A. Price, que además está dedicando bastantes esfuerzos por traducir sus materiales al castellano. Muy pronto Diente de León va a publicar la traducción de Nourishing Traditions, que es el libro que me introdujo a todo esto, así que es un momento muy emocionante.

Y por último, a quien le interese el tema de la producción de alimentos, le animo a escuchar mi podcast Radio Disidente, disponible en ivoox y también en mi página web. Son entrevistas muy amenas y pensadas para que las pueda escuchar cualquier persona aunque no sepa nada sobre
agricultura o ganadería. La verdad es que me lo paso en grande entrevistando a gente que sabe mucho más que yo y aprendo una barbaridad en cada episodio.


¡Muchísimas gracias, Mónica por la entrevista y tanto cocimiento!

A los lectores, os comento que en próximas entradas os contaré a qué productores de la plataforma compro carne, que cortes elijo y cómo cocino la carne para conseguir aprovechar al máximo las ventajas de la carne de pasto.

Si os han quedado dudas después de esta entrevista o queréis comunicaros tanto con Mónica como conmigo, podéis dejar un comentario a continuación.

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